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Abran un atlas y fíjense en la vasta región conformada por Asia y el Pacífico. Casi exactamente en el centro, descubrirán el archipiélago japonés, extendiéndose del norte al sur a lo largo de la costa este del continente asiático. Japón es un país que ha fascinado a una cantidad incalculable de aventureros desde que, en el siglo XIII, Marco Polo dio a conocer al mundo “Cipango – el país de los techos de oro”. Aunque el Japón contemporáneo no sea del todo ese Eldorado, la “Nueva Cipango” posee una irresistible seducción: una gran variedad cultural y una naturaleza propicia a la inspiración cuyo atractivo está realzado por un abanico de colores que cada cambio estacional transforma radicalmente, devolviéndole más belleza todavía. Sin hablar, claro está, de la calurosa hospitalidad nipona. Todo esto le da a Japón una creciente popularidad y hace que sea un destino turístico fácilmente accesible desde todos los rincones del globo. Un destino del que todos pueden disfrutar con un presupuesto razonable y sintiéndose perfectamente seguros. Aquí el pasado abre sus puertas de par en par al futuro. En esta tierra es donde ambos estrechan sus manos. A lo largo de toda su historia, desde los viejos tiempos y a través de la Edad Media, Japón ha ido integrando todo aquello que le llegaba de culturas más avanzadas desde el continente asiático. Más tarde, a partir de la última mitad del siglo XIX, empezó a adoptar elementos de la civilización occidental. Al ir asimilando puntualmente estas numerosas influencias extranjeras, la civilización japonesa ha enriquecido la cultura indígena confiriéndole una profundidad y unas dimensiones nuevas. Una extraordinaria armonía se ha ido tejiendo en la mezcla que entrelaza el refinamiento de los objetos y conceptos “orientales” con una tecnología punta que va a la par del estilo de vida urbano y ultramoderno del Japón contemporáneo, dándonos así la mejor de las pruebas de una historia larga y elocuente. Hermoso, relajante, nostálgico, profundo, moderno, seductor, excitante, sustancioso, histórico, cultural, ¡sólo tienen que pedir!: ¡Japón, Japón, Japón! ¿Qué cara desean descubrir? Japón les está esperando para brindarles una hospitalidad auténtica y calurosa. |